lunes, 22 de septiembre de 2008

JOVEN PROFESIONAL


Hoy mientras redactaba un documento en el que solicitaba la devolución de mi expediente con el que intenté concursar a un puesto de trabajo en una prestigiosa institución, me hice diversas preguntas y entre ellas..,¿Por qué no soy hija de un personaje influyente? y enseguida aseveré lo siguiente "así, hubiera podido ganar ese puestito"...sin embargo esa posición no me caracteriza ni me emociona, pues cuando decidí estudiar en la Universidad Nacional siempre pense en mantener mis ideas y esas ideas se fueron enriqueciendo a lo largo de mi carrera pero aún mas cuando leí el estatuto de la universidad donde figuraba como su fin principal "La formación científica, profesional y artística del más alto nivel..."sinceramente éste fin sólo quedo en papeles escritos, puesto que los profesionales jóvenes como yo no tenemos una óptima formación por lo que cada vez es necesario avanzar un escalón más, y lo hacemos para poder estar al nivel de otros profesionales de mejores universidades y ésto significa una inversión que como todo negocio esperamos resultados. No obstante, ilusionados nos presentamos a diversos puestos de trabajo y sencillamente no adjudicamos porque "No tenemos experiencia..., o porque el hijo de fulanito de tal merece el puesto o porque simplemente abandonamos el trabajo porque el sueldo es insuficiente para cubrir nuestras necesidades y enseguida viene la interrogante...¿Valió la pena estudiar?...y me respondo QUE SI, QUE SI VALIO LA PENA, pues para combatir los problemas sociales que afronta nuestro país, necesitamos que la población acceda totalmente a la educación básica y profesional, así, contaríamos con personal calificado que puedas proponer acertados proyectos de desarrollo y lo más importante que no se queden en proyectos.

Pues desde mi particular punto de vista, éstos capítulos tormentosos de nuestra vida juvenil, debe darnos fuerza para seguir adelante y aunque exista mucha competencia calificada y no calificada (uso de influencias), nosotros los jóvenes profesionales podemos cambiar ésta realidad laboral.

Lo único que pedimos , es que se nos de la oportunidad de adquirir experiencia laboral porque nosotros tenemos mucho potencial.


Solo me queda decir....." ADELANTE JOVENES, ADELANTE SIEMPRE"

martes, 1 de julio de 2008

PROBLEMAS SOCIALES DE AMERICA LATINA

TODOS PUEDEN APRENDER?
Últimamente se presentan dos líneas de pensamiento que confluyen en la «zona de riesgo» que señalamos. De un lado —el progresista— se viene escuchando con cierta frecuencia la aplicación del concepto de educabilidad, no ya como condición innata de todo ser humano sino como resultado de las condiciones sociales previas a la escolarización de cada niño. Hay incluso quienes buscan el indicador que permita identificar el número de niños «por debajo de la línea de educabilidad». Del lado del ultraliberalismo el concepto es el darwinismo, es decir, la presunción de que hay factores sociales y culturales que terminan tornándose en genéticos, al punto de predeterminar el futuro de los niños. En definitiva, unos desde el reconocimiento del drama social, otros desde la exaltación de lo orgánico, ambos coinciden en relativizar las posibilidades de éxito de los más pobres.
Estoy segura de que lejos del ánimo de quienes desarrollan esas teorías está condenar a quienes tienen la desgracia de conformar esa franja de la población destinada a la marginación definitiva que implica la falta de educación. Pero más allá de las intenciones, las consecuencias de tan terminante caracterización pueden llevar justamente a esa conclusión. Por eso resultan tan importantes las contribuciones de las experiencias e investigaciones que analizan las causas del éxito en el rendimiento y escolarización de alumnos de sectores postergados, como la disponibilidad de libros en las aulas, la cercanía de la escuela, la adecuación de la propuesta curricular o la educación preescolar; todos ellos muestran fuerte incidencia sobre las posibilidades educativas de los alumnos, a pesar de sus difíciles puntos de partida familiares.